sábado, mayo 5
Las estaciones del interior
Las estaciones de mi interior cristal hoy se me develan en el plexo hambriento. La llanura de una espalda no palpada. Hay un gato durmiendo entre mis pies. La posición circular me atonta y desemboco en ella. Bostezo de angustia marchita. Los párpados pesados se reaniman y vuelven a lo innato de los días. El tejido social bajo el que nos encontramos me retiene entre estas sábanas. Respiro. Siento a mi gesto retorcerse de desesperación. Mi sentir abstracto me muestra inconcreta, rascándome los ojos me apreto hacia adentro. Es el centro de luz quien debería reciclar, pero reclama combustible. Porque me quito la existencia, quedo con esta profundiad desconocida que tan ajena deseo y tan mia es. Quizás debería dejar de escribir. Pero extraño y la garganta se me nubla. Mi cuerpo anudado resuelve viajar hacia el dormirse.
martes, febrero 28
Iris Giménez
trato puedo quiero no me deja
hago deshago deshice y me fui a dormir
corro regreso voy me quedo
en silencio
hablo digo no digo aturdo
pongo las manos en los bolsillos camino
no llego no vuelvo no hago no digo no miro
me quedo no salgo
salgo me quedo
y estoy siempre en el mismo lugar
/
hablo veo hago grito
no me oyen ni me ven no soy tangible
no existo
intermitente
no existo
hasta desaparecer hasta convertirme en algo
más blanco más pesado más denso más lleno
más oscuro más parecido más reconocido
más sujeto más abyecto más difuso
más de mí
/
sigo persigo me pierdo
no encuentro
no siento
no busco
no comprendo
me equivoco
exagero
me resisto
me canso
enloquezco / me encuentro
me describo me prescribo diagnostico medico y vuelvo
me siento
razono
observo
elijo
disiento
converjo
estoy quieta
estoy rota
abierta
dormida despierta
en el aire
tras el muro
a la puerta
en silencio
otra vez
en círculos
otra vez
encerrada
otra vez
vacía
sedienta
sin alma
toda alma
desnuda
de pie
--
estoy desnuda
y no es desnuda que estoy
Iris Giménez, del libro Lugar Necesario. Ed. El Camarote 2006
http://www.lugarnecesario.blogspot.com
* *
que se expanda mi plexo en el despertar
y te encuentre en él, minúsculo acurrucado,
quisiera tu respiración de madrugada,
en lugar de este ruido constante
que transita por Poeta Lugones.
*
te contemplan e introducen
en mi pecho
dispuesto
a darte hábitat,
a llevarte en mis días.
Tiempo entre los polos
enmudecido, insisto en que las mañanas
traerán la quietud de los respiros paralelos;
creeré palpar un rostro iluminado, humedecido por
la brisa de los calores. Huelo a despedida
/ existencia maldita / entonces genero distracción,
para así alejar al ser que me mantiene
latiendo hacia el centro-núcleo.
veinticinco de enero
Desviado
esta sensación entre grillos y Chet Baker,
esta angustia retorcida, mal ubicada,
este desierto, esta fragilidad,
este estado pálido del mirarse
a los ojos en el espejo
reiteradas veces al día
y seguir sin comprender-me duele
la piel sensible al tacto propio,
me ajeno, despierto
de madrugada extrañando,
me desconozco entre las sábanas muertas,
perfumadas de ausencia, esta habitación
del noveno piso, esta incógnita atravesándome,
este respirar pausado, este buscarme
y desencontrarme, este sentir inquieto,
agrio, este no saber qué, este no poder,
este escenario mal elaborado,
este retorcerse con cuidado, me exhalo
para evitar perderme adentro,
tengo miedo, tengo miedo de seguir así,
tan así.
sábado, enero 28
Hasta aterrizar en llanto
Abro mi geografía y deseo
germinar cápsulas de placeres. Se sugiere la independencia
eterna de existencias. Me detengo para exhalar llanto y reconocerme en los espejos
de alrededor. Por entre las tensiones
se prenden fuegos. El equilibrio se quiebra
y chiquito busca permanecer en lo indeciso. Esta humedad permanente en los ojos de la vida me tiene
reducida. Con cuidado los movimientos se doblan y desdoblan.
Once de noviembre del dos mil once
viernes, enero 27
Am.
Mi pulpa en pulso brotando entre la cercanía
de las vidas lentas, por tanto golpe me ondulo
hacia su cuerpo nulo mudo de tristeza | cierta
sobre los corazones calientes del encontrarse
en tacto mutuo.
miércoles, enero 25
Visita, Olivero Girondo
No la conozco.
No quiero conocerla.
Me repugna lo hueco,
La afición al misterio,
El culto a la ceniza,
A cuanto se disgrega.
Jamás he mantenido contacto con lo inerte.
Si de algo he renegado es de la indiferencia.
No aspiro a transmutarme,
Ni me tienta el reposo.
Todavía me intrigan el absurdo, la gracia.
No estoy para lo inmóvil,
Para lo inhabitado.
Cuando venga a buscarme,
Díganle:
"se ha mudado".
jueves, enero 19
miércoles, enero 18
Amor 77 | Julio Cortázar
Lluvia
hace brotar este desconocimiento
matutino
que me ajena de la respiración,
hueca e inconclusa.
Lunes doce de diciembre
El eje levantándose
domingo, enero 8
viernes, octubre 21
jueves, octubre 20
A matéria em êxtase
entrelaça fagulhas luminescentes
no agora.
Leves mandalas e pétalas de sonhos
pingam mel em bico de beija-flores
Ana Regina Nogueira
martes, octubre 18
lunes, octubre 17
jueves, octubre 13
Laureano Huayquilaf | AGUADA DE CENCERRO
jueves, septiembre 29
Juan Carlos Bustriazo Ortiz | El intenso dice
un adiós el intenso dice una sombra mi amor aterciopelada palaciega en esta tarde regocijante y tristonosa las gentes se ponen máscaras oh no mi amor se sacan los rostros se arrancan infantilizados la identidad remota y saltan saltan y no son langostas siquier y tristemente remedan al ancestral sagrado qué estoy diciendo mi amor yo celebrante rojo celebrante amarillo y negro y azul huelo a collón a piedra pintada a sien quemada huelo a corazón ahumado huelo a rodillas blanconas a canillas bermejas mi amor dios quiera que no pienses como yo en esta tarde que huele a tambores colorados a bajo vientre castaño a tobillos simplones a talón pintarrajo mientras la soledad los va comiendo y chilla
(t. 23, 24)
a ch.
de Caja amarilla, 1973-1974, inédito
martes, septiembre 20
Honey or tar - CocoRosie
lunes, septiembre 19
En llanto interno
al llanto
al dobladísimo deseo
de satisfacción,
del dormirse en
humedad interna
en la intemperie
de una cama que es
ausencia.
miércoles, septiembre 14
Siento armar un bolsito
en mis bostezos.
>
La privación
a la satisfacción
me infla de
energía descompuesta.
>
Propongo
una reconstrucción
del tejido social.
>
La interacción
entre deseos
debería tener
dos requisitos:
ser clara
y precisa.
>
Sabemos muy bien
discutir pero
no aprendemos
a disminuir
lo hueco.
>
Advertirme
siempre
que todo equilibrio
se desequilibra.
La estabilidad del desánimo
quebrada
por la fatiga del ánimo.
>
Siento armar un bolsito
en mis bostezos.
lunes, septiembre 12
martes, septiembre 6
mi vida se despliega sobre un escenario que menciona la distancia entre huir y permanecer
mientras el resto de mi vida intenta distraerse con la simpleza de encontrarse
con las manos sobre un teclado. La estabilidad debe consistir en palparse sin
dudar, en moverse reconocida en el espacio cómodo
pero repleto de basura.
lunes, septiembre 5
domingo, septiembre 4
El azul.
¿Y su plato predilecto?
El estofado de buey.
¿Aceptaría llevar una vida moderada Sra Piaf?
Eso ya lo hago.
¿Quienes son sus amigos más fieles?
Mis verdaderos amigos son todos fieles.
¿Y si ya no pudiera cantar?
Ah, seguramente no viviría.
¿Teme usted a la muerte?
Menos que a la soledad.
¿Reza usted?
Ah, sí, porque creo en el amor.
¿Cual es su mejor recuerdo profesional?
Siempre que se alza el telón.
¿Y su mejor recuerdo como mujer?
El primer beso.
¿Le gusta la noche?
Sí, pero con mucha luz.
¿El amanecer?
Con un piano y con amigos.
¿El anochecer?
Para nosotros es el amanecer.
Si le diera un consejo a una mujer, ¿Cuál sería?
Que ame.
¿Y a una joven?
Que ame.
¿Y a una niña?
Que ame.
¿Para quién hace punto?
Para quien quiera ponerse el jersey.
domingo, agosto 28
miércoles, agosto 24
miércoles, agosto 10
sábado, julio 30
el demonio
todas sus habilidades
adormecen
al niño
que juega
al juego
de jugar
vacila
pero
se encierra en el vacío
y deja
que doble
mi divinidad
hasta su boca
Se esconde el tiempo
y sigo escribiendo
este poema
Compartiré este viaje
Y toda la magia
No me arrepiento
ocho de octubre.
jueves, julio 28
domingo, julio 24
miércoles, julio 20
domingo, julio 17
domingo, julio 10
viernes, julio 1
domingo, junio 19
16.02
Se posa con delicadeza sobre la superficie que es límite de la existencia, duda el contorno a delinear: sustraerme o inflarme. Surge interminable desde las pupilas se desliza por entre los olores hacia la nuca rodeando el cuello. El cuello escaso de vida, blando. Las pupilas hambrientas, veloces. Los olores reproducidos repetidamente bordeándome convirtiéndose en capa hecha cobertura ante el andar que golpea. La nuca imán de existencias inquietantes las desparrama-concentra en el pecho contraído superpoblado de sustancias frías que logran balancearse entre pezones y ombligo anochecido envuelto en respiros calurosos que desembocan en el silencio destruido por una voz que decide aquietarse firme, cada amanecer. Se me desprenden las fuerzas contenidas a presión, desbordadas contornean el aire que me sostiene por dentro suyo, quien me mantiene por entre los espacios y tiempos pautados-aprobados por este bollo de carnes en el que me encuentro aplastada. Sumergida en la suspensión que deambula alrededor de mis finales debilitados desintegrándose en dirección a la profundidad de los rincones como cajones con capacidad de retención, retención apretada.
Dirijo mis ojos al desear salirme:
al estado de quedarme fuera,
hecha un hueco
profundo,
sin despedida.
Me instalo en una posición con capacidad de observación vacía de relleno puesto en la posición inclinada hacia el abandonarse sin solicitud de permiso: me instalo y me respiro liviana, el después del sin existencias previas colocadas en la biografía sucia de lo correcto.
viernes, junio 17
Logra contenerse una descompostura al retener dentro de los pezones duros lo impalpable ajustado a la pertenencia única incapaz de ser transmutada a la tolerancia del destartalado esqueleto hecho una máquina sin capacidad de Ser existencia, lo deseado impune perturba la estabilidad de la retención paralela al intento de acostumbrarse a la materia con márgenes por cumplir con autonomía compartida al mirarse y desplomarse sin reacción ligera; Se respira un pilar que abriga ante la velocidad del rejunte herido sin reconocer por preferir o no pertenecer al eslabón hecho migas invisibles, una línea articulada y detrás de ella un intento por dar poder a la insatisfacción apreciable con tan solo caminar entre la gente en la calle pausada, lenta de retención e ignorancia;
domingo, mayo 22
sábado, mayo 21
sábado, mayo 14
viernes, mayo 6
martes, mayo 3
Que se nos caen los ojos abiertos si se titula la exposición jamás expuesta en su totalidad, que se me adormece el cuerpo todo, hasta el contenido del vacío más profundo refugiado del tercer ojo abierto por poder realizar acciones opuestas y golpear golpeo lo brindado sin fuerza ni obligación, creyendo únicamente el hecho de sentirlo necesidad y sostener la lastimadura de límites-contornos colgando inquieta saturando la estabilidad en el espacio reducido que se hace posible.
sábado, abril 30
Estados circulares hambrientos de circunducciones con motores de movimiento desplegables con facilidad hasta ante las estaciones no concretas bajo estas pieles descifrables. Como desprenderse de los bordes con delicadeza constante, repetitiva aceleración intenta ramificar conductas de áreas terceras inquietamente inconclusas.
jueves, abril 28
lunes, abril 25
domingo, abril 24
Inagotable
Deshabitada,
ausente del lugar
acostumbrado,
enclavada en un tiempo indefinido
así me siento en esta noche.
Ah, no quiero saber más
de las fugas perpetuas,
de las claudicaciones.
Mi mente vuela ágil
sin poder detenerse
guiada por una luz inagotable,
por un sueño de estrellas
que calcinan el cielo.
Me erijo en el recuerdo
y busco mi lugar
en la cambiante forma
de las cosas.
Porque ahora la noche se perfila
en su mudez pesada
donde queda temblando
el pulso de las horas
y mi deseo habita
esa región innominada
que se quiebra por dentro
en mil pedazos.
Entonces no puedo desprender
la recia costra de los años
y soy sólo el fluir de mi conciencia
¡debatiéndose sola
entre la nada!
Cristina Maya
viernes, abril 22
pestañas respirando agitadas en mis palmas matutinas
chorreando movimiento hecho líquido
bebible para ojos recién dormidos
hechos nudo
en un rincón de mi desesperación
desmayar mi mirada sobre otra
secarla
dejarla sedienta
hecha polvo aturdido
del sentirse en estadía inestable
conjugo mi carne en dos
vacío la desnudez
desnuda en la totalidad más explícita
sostengo en las pupilas la profundidad desconocida
y me río por cada vez que me disfracé de risa
jueves, abril 21
miércoles, abril 20
lunes, abril 18
domingo, abril 17
sábado, abril 16
viernes, abril 15
jueves, abril 14
jueves, abril 7
martes, abril 5
Del agua, como de la sangre, y al agua
vengo, entrando a tierra por el agua:
por su ángeles turbios derramados
de costado, agua y aguacero errante,
porque lluvia también cuando volvía,
como una miel de piedra en tempestad
sobre el pequeño tambor del corazón.
En la ría, como en un espeso
machete horizontal, tanta indecisión de ida
y vuelta, tantos pedazos de la tierra:
un pañuelo de hojas solas, una involuntaria
madera, una cáscara, el cadáver
de un grillo que asesinó la lluvia:
testimonio de que la vida estaba
allí no más, al otro lado
del difícil destino, húmeda y cercana
como la boca que nos busca.
¿Quién
entonces eludió el regreso, quién
podía rechazar sus fluviales manos ciegas?
Porque si es lo fatal si las cosas
caen y se rompen, si los clavos
han de golpearse siempre la cabeza,
si la robusta soledad del ganado
camina sin cesar a su osamenta
¿quiere decir que nunca
escaparemos a la patria, quiere decir
que siempre volveré a su costa
como a la única mujer en donde he estado
transcurriendo?
Ah, en esa dura
paz, en la tinta de la baja noche,
la población buscaba vida al viento,
pescaba vida en el amarillo peinado
del océano, cazaba vida litoral, los aguadores
llevaban una cruz de vida colgando
de sus brazos, cáscaras de vida
escogía el niño en la basura. Todo
era salvación afuera, todo
entrega final: enloquecido
el pez entraba al muro
vacío de la red, el hombre
a la mujer, al mar
el alma empobrecida.
(Ya se estaban poniendo
tristes los maíces y hacia sus huesos
envejecía el campesino, andino
o lateral. Y de pronto, agua
sobre la tierra, agua de pronto
sobre la castigada y flaca duración
vacilante de los pobres, lluvia
hasta su sorda cavidad de sueño y alma.)
Yo quería dormir, quería haber llorado
con los párpados puestos en mis necesidades,
en lo olvidado, retroceder a alguien,
a ella, a mí, a nosotros
dispersos: y solamente encontré al indio,
dueño de su desesperanza y de su abismo,
gastándose sin ruido, sin arder,
como un fósforo mojado.
Porque duro como el arroz es el retorno:
ni casa ni comida ni mujer propia
ni propia solución la que yo intento;
no es llovizna de novia arrepentida,
no es un tango ni una carta
en olvido gradual: es aguacero
ecuatorial, a cántaros, territorial: es río
y mar y lluvia que para el hombre y sus vecinos
de soledad, de ruina y de destrozo, edifican
su propia cárcel que mojando lo agoniza.
Fue preciso cerrarla: gritar, abandonar
lo que me dieron y fue mío,
lo que tuvo mi pisada, mi latido o mi olor:
las ropas colgadas o caídas, mi tinta
con su alta investidura de arzobispo,
el celo, los lugares, los cuerpos
de donde injustamente salía las mañanas
y estar aquí, de nuevo, en mi terreno
caminante y en mi terrestre invierno
que a sí mismo se destruye, destruido.
viernes, abril 1
Entonces debería buscar otra palabra. Es esto, esto de sentir que con la palabra no basta. Una vez escribí que las palabras no entienden lo que a uno le pasa y eso hace complejas las relaciones. Me corrijo. Es mi caso, soy yo. Las palabras no entienden lo que a mi me pasa y esto hace que las relaciones que tengo sean complejas. Vamos a intentar transmitir lo que a mi me pasa, cosa que ni yo misma entiendo... y ya no hablo de palabra, hablo de mi misma.
miércoles, marzo 30
martes, marzo 29
Y adapto los ojos al momento sin preguntarme después
por qué lloro. Y quito los adornos de mi casa de espejos desaparecidos sin niebla, mirando de reojo el gato del vecino atravesar el tapial con algo en la boca.
Cómo habrá
sido para mis padres?
Cómo será Miami?!..
En la soledad del aire supongo que no me encuentra..
desaparecer lo arrinconado, escondido, guardado con cuidado o por el único hecho de guardar y querer que pertenezca sólo a uno. Aunque soy consciente que es condimento esta búsqueda. Una duda, una mentira y un deseo masticado, enfrascado con anterioridad a la preocupación del día de hoy. Natalia dijo que cuando se acuesta en mi cama, el más chiquito que tengo en el techo se la lleva; susurraron el espejo más chiquito.
Para mami lo correcto sería levantarme y desayunar. Desayunar los elefantes dentro de los sueños de las putitas más mordidas y marcadas durante los fin de semana de los últimos ocho o siete meses. Digo que no lo recuerdo y que no es de importancia. Muchos amaneceres me hacen creer que todos, absolutamente todos los habitantes de esto que denominan planetatierramundo, dije que todos estamos compuestos de soledad. Dije que. Mi amor se nos derrumba la existencia misma por delante por detrás por los costados ¿Qué vamos a hacer?
-Para probar la teoría o ver qué sucede, y antes de tocar, pongamos algunas plumas arriba del piano..
Propongo que
lo
dejemos tocando
solo,
estoy
cansada,
¿vamos a dormir?
Sí.
Aunque pueda moverme con la necesidad de anudarte el pelo, en remolinos la naturaleza crea las estatuas de corazones que ya estaban. Y ahí te encuentro.
Y acá me encontrás,
sin ser o
siendo
pero
no estando.
Algo es algo dicen los gorriones sobre el mar.
Algo es algo digo yo. Si es, pero
pero nada
este producto es publicable?
Bueno no se. si queres miralo como nuestro hijo, mandalo a la escuela que quieras.
Lindo hijo, deberíamos permitir que le crezca un poco el pelo.




